martes, 2 de enero de 2018

El día de verano, por Mary Oliver


¿Quién hizo el mundo?
¿Quién hizo al cisne, y al oso negro?
¿Quién hizo al saltamontes?
Este saltamontes, quiero decir,
el que se lanzó fuera de la grama,
el que está comiendo azúcar de mi mano,
el que mueve sus mandíbulas hacia adelante y hacia atrás en lugar de arriba a abajo,
el que observa con sus enormes y complicados ojos.
Ahora levanta sus pálidos antebrazos y meticulosamente se lava la cara.
Ahora abre sus alas y se va flotando.
Yo no sé exactamente qué es una plegaria.
No sé cómo prestar atención, cómo caer
en la grama, cómo arrodillarme en la grama,
cómo ser ociosa y bendecida, cómo pasear por los campos,
que es lo que he estado haciendo todo el día.
Dime, ¿qué más podría haber hecho?
¿No muere todo en fin, y demasiado pronto?
Dime ,¿qué piensas hacer
con tu única salvaje y preciosa vida?


Mary Oliver

Traducción de Geraldina Mendez, 02/01/18

Original:

Who made the world?
Who made the swan, and the black bear?
Who made the grasshopper?
This grasshopper, I mean-
the one who has flung herself out of the grass,
the one who is eating sugar out of my hand,
who is moving her jaws back and forth instead of up and down-
who is gazing around with her enormous and complicated eyes.
Now she lifts her pale forearms and thoroughly washes her face.
Now she snaps her wings open, and floats away.
I don’t know exactly what a prayer is.
I do know how to pay attention, how to fall down
into the grass, how to kneel down in the grass,
how to be idle and blessed, how to stroll through the fields,
which is what I have been doing all day.
Tell me, what else should I have done?
Doesn’t everything die at last, and too soon?
Tell me, what is it you plan to do
with your one wild and precious life?



from New and Selected Poems, 1992
Beacon Press, Boston, MA

Copyright 1992 by Mary Oliver

Invitación, de Mary Oliver


Invitación

¿Eh, tienes tiempo
de detenerte
sólo por un instante
en tu ocupado

y muy importante día
por los jilgueros
que se han reunido
en un campo de cardos

para una guerra musical,
a ver quién puede cantar
la nota más aguda
o la más grave,

o la más jubilosa,
o la más tierna?
Sus fuertes, romos picos
se beben el aire

mientras luchan
melodiosamente
no por tu bien
ni por el mío

ni por ganar
sino por puro placer y gratitud:
créenos, dicen,
es cosa seria

simplemente estar vivo
esta mañana fresca
en el mundo roto.
Te ruego

no pasar de largo
sin hacer una pausa
para asistir a este
bastante ridículo espectáculo.

Podría significar algo.
Podría significarlo todo.
Podría ser lo que Rilke quiso decir, cuando escribió:
Debes cambiar tu vida.


Mary Oliver


Traducción de Geraldina Mendez, 2/01/17

Original:

Invitation

Oh do you have time
to linger
for just a little while
out of your busy

and very important day
for the goldfinches
that have gathered
in a field of thistles

for a musical battle,
to see who can sing
the highest note,
or the lowest,

or the most expressive of mirth,
or the most tender?
Their strong, blunt beaks
drink the air

as they strive
melodiously
not for your sake
and not for mine

and not for the sake of winning
but for sheer delight and gratitude –
believe us, they say,
it is a serious thing

just to be alive
on this fresh morning
in the broken world.
I beg of you,

do not walk by
without pausing
to attend to this
rather ridiculous performance.

It could mean something.
It could mean everything.
It could be what Rilke meant, when he wrote:
You must change your life.




Mary Oliver, “Invitation,” A Thousand Mornings (New York: Penguin Books, 2013).

lunes, 8 de febrero de 2016

Guillaume Apollinaire: El infierno/L'enfer

Cruzó el desierto un hombre sin nada tomar
y una noche llegó de la mar al confín;
la marea amarga el ver más sed le hizo sentir:
el hombre es mi deseo, tu victoria es la mar.

Traje azul pero alma negra; suele llevar
bella máscara. Toma aire, de la horca al pie,
cual si del amor, ese ahorcado verde y miel,
la mano horrible yo deseara quemar.

Al infierno, cavado por mí, bajarán
el colgado, el verdugo, éste hombre sin paz:
 “querría que ella me amara” ese infierno será.

¿Y acaso no podría yo tener jamás
una muerte, al menos, tan bella, a voluntad,
o acaso ignorabas que es mi alma mortal?

Traducción de Geraldina Mendez


Original:

Un homme a traversé le désert sans rien boire
Et parvient une nuit sur les bords de la mer
Il a plus soif encore à voir le flot amer
Cet homme est mon désir, la mer est ta victoire.

Tout habillé de bleu quand il a l'âme noire
Au pied d'une potence un beau masque prend l'air
Comme si de l'amour- ce pendu jaune et vert -
Je voulais que brûlât l'horrible main de gloire

Le pendu, le beau masque et cet homme altéré
Descendent dans l'enfer que je creuse moi-même
Et l'enfer c'est toujours: « Je voudrais qu'elle m'aime. »

Et n'aurais-je jamais une chose à mon gré
Sinon l'amour, du moins une mort aussi belle.
Dis-moi, le savais-tu que mon âme est mortelle


Guillaume Apollinaire: Sollozos/Sanglots


Nuestro amor se alinea con las estrellas calmas
mas sabemos que en nos muchos hombres respiran
que vinieron de lejos y están enfrente nuestro
Ésta es la canción de soñadores
a quienes el corazón les fue arrancado
y lo llevan en la mano derecha
recuerda con orgullo todos esos recuerdos

Marinos que cantaban como conquistadores
simas de Tule suaves cielos de Ofir
malditos males de quienes huyeron de su sombra
y al regresar las joyas de felices emigrantes
de ese corazón brotaba sangre
y el soñador iba pensando
en su grave herida
no romperás la cadena de esas causas
y dolorosa y nos decía
que son los efectos de otras causas
mi pobre corazón mi roto corazón
igual al corazón de todos los hombres
aquí aquí están nuestras manos que la vida hizo esclavas
está muerto de amor o cual si lo estuviera
está muerto de amor y ahora lo está
así van todas las cosas
arranque pues también el suyo
y nada será libre hasta el fin de los tiempos
dejémosle todo a los muertos
y escondamos los sollozos

Traducción de Geraldina Mendez

Original:

Notre amour est réglé par les calmes étoiles
Or nous savons qu'en nous beaucoup d'hommes respirent
Qui vinrent de très loin et sont un sous nos fronts
C'est la chanson des rêveurs
Qui s'étaient arrachés le cœur
Et le portaient dans la main droite
Souviens-t'en cher orgueil de tous ces souvenirs

Des marins qui chantaient comme des conquérants
Des gouffres de Thulé des tendres cieux d'Ophir
Des malades maudits de ceux qui fuient leur ombre
Et du retour joyeux des heureux émigrants
De ce cœur il coulait du sang
Et le rêveur allait pensant
A sa blessure délicate
Tu ne briseras pas la chaîne de ces causes
Et douloureuse et nous disait
Qui sont les effets d'autres causes
Mon pauvre cœur mon cœur brisé
Pareil au cœur de tous les hommes
Voici voici nos mains que la vie fit esclaves
Est mort d'amour ou c'est tout comme
Est mort d'amour et le voici 
Ainsi vont toutes choses
Arrachez donc le vôtre aussi
Et rien ne sera libre jusqu'à la fin des temps
Laissons tout aux morts
Et cachons nos sanglots


Charles Baudelaire : La mala suerte/Le Guignon

¡Para levantar tan gran peso,
Sísifo, quiero tu coraje!
Hala, el corazón, que trabaje:
el Arte es largo y corto el Tiempo.

Lejos de sepulturas célebres
hacia un cementerio aislado
mi corazón, tambor velado,
va tocando marchas fúnebres.

Lejos de sondas y de picos,
en las tinieblas y el olvido,
cuánta joya duerme,  sepulta;

cuánta flor rinde, con lamento,
su aroma dulce, cual secreto,
en las soledades profundas .

Original :

Pour soulever un poids si lourd,
Sisyphe, il faudrait ton courage!
Bien qu'on ait du coeur à l'ouvrage,
L'Art est long et le Temps est court.

Loin des sépultures célèbres,
Vers un cimetière isolé,
Mon coeur, comme un tambour voilé,
Va battant des marches funèbres.

Maint joyau dort enseveli
Dans les ténèbres et l'oubli,
Bien loin des pioches et des sondes;

Mainte fleur épanche à regret
Son parfum doux comme un secret
Dans les solitudes profondes.

Traducción de Geraldina Mendez


viernes, 5 de febrero de 2016

Yevgueni Yevtushenko: Cuando tu rostro amaneció


Cuando tu rostro amaneció
sobre esta vida que yo llevo
pude tener clara visión
de en qué pobreza estoy inmerso.

Árboles, ríos y la mar
de repente se iluminaron
y a mí, a un pobre no iniciado,
se ha comenzado a colorear.

Cuánto temo vuestro final:
amanecer inesperado,
novedad, alegría, llanto …
Aún así no voy a luchar

contra este miedo, porque sé
que es el amor, y lo atesoro.
Al centinela, no sé cómo,
tan descuidado como es.

Del miedo un anillo haré.
Sé cuán breve es este instante
y los colores cuán fugaces.
Tu rostro ha de amanecer.

Yevgueni Yevtushenko
Traducción de Geraldina Mendez

Original:

Когда взошло твое лицо
над жизнью скомканной моею,
вначале понял я лишь то,
как скудно все, что я имею.

Но рощи, реки и моря
оно особо осветило
и в краски мира посвятило
непосвященного меня.

Я так боюсь, я так боюсь
конца нежданного восхода,
конца открытий, слез, восторга,
но с этим страхом не борюсь.

Я помню — этот страх
и есть любовь. Его лелею,
хотя лелеять не умею,
своей любви небрежный страж.

Я страхом этим взят в кольцо.
Мгновенья эти — знаю — кратки,
и для меня исчезнут краски,
когда зайдет твое лицо…

Евгений Евтушенко


jueves, 4 de febrero de 2016

William Butler Yeats: Her triumph (El triunfo de ella)

Cumplí yo del dragón la voluntad
hasta llegar tú, por mi creencia
del amor. Improvisación casual,
de un pañuelo caído la secuela:
cosas que dan  alas al momento,
música, si hechas con ingenio.
Entre anillos de dragón te erguiste.
Loco, me burlé, pero venciste:
a mis pies libraste de cadenas
cual si Perseo o San Jorge fueras.
Miramos ahora el mar con asombro
y grazna un pájaro milagroso.

William Butler Yeats

Original:

I did the dragon's will until you came
Because I had fancied love a casual
Improvisation, or a settled game
That followed if I let the kerchief fall:
Those deeds were best that gave the minute wings
And heavenly music if they gave it wit;
And then you stood among the dragon-rings.
I mocked, being crazy, but you mastered it
And broke the chain and set my ankles free,
Saint George or else a pagan Perseus;
And now we stare astonished at the sea,
And a miraculous strange bird shrieks at us. 

William Butler Yeats